No es el continente donde nos encontramos
enfrascados lo que pierde el sentido
Simplemente existe porque tiene que existir
Sencillamente es una condición necesaria
para que se de una consecuencia ulterior
Se muestra impasible ante lo físico
si bien sensible ante lo psíquico
No reacciona por sí mismo sino
ante una interacción activa
Entonces no es el contenido sino el continente,
ese eslabón perdido en una cadena
compuesta por dos de éstos,
es decir, el ser humano mismo,
el que se difumina
como gotas de tinta bajo el agua de lluvia
Dejemos de pensar que nuestra realización
depende de alineaciones astrales fuera de nuestra órbita
No necesitamos mas que de nuestra simple presencia
para desvanecernos ante nuestras propias ideas
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